viernes, 4 de julio de 2008

hasta aqui hemos legado SE ACABÓ LO BUENO...

Y todo lo que llega será mejor sin duda alguna¡¡¡¡ si algo nos ha enseñado el país del centro (China) es que siempre hay que ser positivo en esta vida aunque los elementos se vuelvan contra tí.

Esta mañana poca cosa (o mucha según se mire desde un lado u otro del río yangtze, es decir se sea un ribereño o no), nos hemos ido a ver occidentales y al mercado de la seda a hacer unas ultimas excursiones por la ciudad y comprar alguna cosilla rápida.


Después de vuelta al hostel nos hemos reposado un poco y nos hemos perdido a continuación por ls hutong, hemos hablado con la gente y esta vez allí, perdidos, existia por fin comunicación sin que nadie tratara de vender nada, hemos entrado en algunos lugares pintorescos a ver pinturas chinas, preciosas sinceramente, y hemos seguido mezclandonos con este enorme pueblo.



Después, la última cena en Beijing (un buen pato), donde hemos vuelto a coincidir con un chaval israelí que conocimos en el autobús del aeropuerto de beijing hace dos días, ha sido una cena genial y hemos estado charlando hasta que ha llegado la hora de volver al hostel a hacer la maleta (hemos vuelto prácticamente en barco ya que aquí esta cayendo una señora tormenta que va para largo)



Ya en el hostel hemos tenido que meter un país en la mochila, lo cual, intuireis, no es nada facil. Meter costumbres tan diferentes, un lenguaje tan complejo, tantas historias que han acontecido a diario, montones de consejos para futuros viajeros (los cuales podeis enviarnos vuestros comentarios y aclararos dentro de lo poco que podamos vuestras dudas por muy tontas que os parezcan)... como meter la sensación de haber vivido una aventura de tal calibre en tan poco espacio... era imposible meter todo lo que nuestras retinas a través del ventanal de los ojos habían visto... no quedaba otra que llevar más equipaje de mano¡¡¡¡

Y allá que nos hemos puesto a empaquetar como hacen ellos es decir tirando de cualquier cosa que cierre otra, y así hemos metido cada sonrisa, cda situación de la vida diaria de este pueblo, su comida, sus olores...

En breve podremos contaros todo esto, o al menos intentarlo; ahora solo os podemos prometer que en nuestro equipaje hemos metido todo lo que hemos podido para compartirlo con vosotros. Gracias de corazón por cada comentario que a tantos kilómetros nos ha dado aliento para no perder nunca el positivismo y seguir adelante en las adversidades pasadas

En breve a vuestro lado

DAVID Y MOLI

jueves, 3 de julio de 2008

Triunfada

Si señores, lo de hoy ha sido una auténtica triunfada de día. Estábamos un poquito cansados de Shanghai y sus acólitos de la uña que se dedicaban a perseguirnos a todas horas con la palma de la mano mirando al cielo. Por ello, aún teniendo nuestro vuelo a las 9 de la noche, nos hemos dirigido por la mañana al aeropuerto Shanghai - Honqiao a ver si nos podían cambiar el vuelo a uno que saliera más pronto, aunque no teníamos ninguna esperanza. Cual ha sido nuestra sorpresa al comprobar que nos lo cambiaban por un que salía a las 2 de la tarde sin coste alguno, ¡bien!


Este cambio de última hora nos habría un mundo de posibilidades, ya que ganar una tarde en Beijing suponía una mejora a esta etapa final del viaje.

Al llegar a nuestro querido Leo Hostel, hemos decidido aventurarnos a llegar a la villa olímpica haciendo uso de los autobuses urbanos. Para ello, nos hemos acercado a Tiananmen de donde salía el que nos convenía para realizar este trayecto de, nada más y nada menos, una hora!! Por lo que hemos llegado de noche a las afueras de Beijing, donde hemso comprobado que toda la villa olímpica, a un mes vista del comienzo de las olimpiadas, se encuentra en obras. Así que con nuestro gozo en un pozo, hemos cruzado la calle para volver al punto de origen tras otra hora más de disfrute del transporte público de Beijing.


Tras semejante desproposito y para terminar bien el día nos hemos dado un homenaje de Pato Beijing, más conocido en España como pato laqueado, del que hemos dado buena cuenta y que, pese a la cantidad, no hemos dejado ni una pizca.


miércoles, 2 de julio de 2008

SIMPLEMENTE.... PERDERSE SIN RUMBO....

Shanghai es una ciudad enorme como visteis ayer, no se puede venir aquí pensando en grandes templos y paisajes, no se puede venir esperando la china que en entradas anteriores os contábamos, ayer ya podiais intuir esto.

Dada la situación Moli y yo hemos aprovechado para darnos un largo paseo (4 horitas) simplemente perdiéndonos en Shanghai, olvidándonos de las guías que nos encaminan a museos, salas de arte y galerías que nosotros no sabemos apreciar en su medida... hemos paseado y visto los contrastes de esta ciudad; moderna, veloz y rica pero por otro lado anclada hace años, parsimoniosa y con mucha pobreza que en cada esquina te muestra su lado mas amable y después la cruda realidad de la pobreza.




Hemos decidido volver a arriesgar con la comida y en fin... hoy también hemos salido escaldados, aunque el agua caliente ya la empezamos a tolerar de buena gana, hemos seguido hacia la concesión francesa (zona de arte, y de puestos en la calle para comer) pero ya intuiamos la tormenta así que hemos cogido el metro para acercarnos a nuestro hotel ( a unos 20 mins de la parada mas cercana)




Hemos estado retozando cada uno en su cama y descansando, hasta que hemos querido y nos hemos ido a ver esta ciudad que hemos bautizado como la de las luces epilépticas, la ciudad de noche tiene otro ritmo la verdad pero nostros nos hemos recogido pronto tras tomar en la cena un par de cervezas ya que mañana la idea es ver un poco la ciudad antigua y volar a Beijing a nuestro querido Leo hostel que ya todos conoceis.



Un abrazo a todos, ya os queda menos para que os torremos con nuestras historietas de abuelos.



martes, 1 de julio de 2008

De aquella manera

9:30 hora Zulu, nuestros intrepidos caballeros del zodiaco (a David se le acaba de ir la pinza) pusieron rumbo a la Venecia de Oriente, también demoninada fosa séptica. Equipados con sus pulseras anti-mosquitos y un video de Felix Rodriguez de la Fuente. Contrataron los servicios de una REmera, tras cuarenta minutos de imágenes inolvidables y olores penetrantes, en el peor de los sentidos, pudieron observar nuestros labradores del zodiaco (de verdad que está muy mal) como la vida en los canales discurre a otra velocidad.




Librada esta batalla, nuestros ganaderos del zodiaco (me está dando miedo) pusieron rumbo a la estación de largo recorrido de autobuses de Suzhou. Molinilla empapado en sudor auyentó a todos los chinos de la parrilla de entrada y David perdió los papeles, literalmente (con la dirección del hotel de Shanghai). A la llegada a Shanghai, nuestros carnicoeros del zodiaco (le voy a dar la pastilla ahora mismo) buscaron raudos y ávidos una conexión a Internet. Tras varios intentos, no había más opción que dividirse. Mientras Moli cuidaba de los equipajes con la diligencia debida, David se pasó una escalera de incendios, una lavandería de un hotel y de repete una sala con conexión a Internet y una impresora... ¡salvados!

Al llegar a su bucolico hotel de los años 30 (desde este año no se debe haber abierto esta habitación), nuestros ferreteros del zodiaco (¿que hacemos con este chico?) pusieron rumbo al Bund, la Torre de la Perla de Oriente.


Antes de llegar a su destino (esta vez con un video de Jara y Sedal) libraron un ataque contra los samurais epilépticos. Vibrante y monótono el ataque terminó en el final, es decir al otro lado.


Ya en la ofcina de tickets de la Torre, se dieron cuenta de que había entre 10 y 30 opciones de entrada. Escogieron una de ellas, sin saber muy bien cual. Ya arriba, unas vistas impresionantes.


Aún sin saberlo tenían entrada al museo. Unas vistas también impresionantes... aunque de otro modo.


Una vez abajo, nuestros charcuteros del zodiaco (menos mal que ya me queda poco), decidieron reponer fuerzas y vino a confirmarse lo que ellos ya sospechaban: las servilletas no existen en China.


Para terminar la entrada de hoy, unas certeras y escuetas pinceladas de nuestros camino de vuelta: ataque epiléptico, luces, gente pidiendo, luces, ofertas libidinosas, luces, vendedores ambulantes, más luces... esta ciudad solo tiene luces.


Buenas noches, los fruteros del zodiaco (¡salvarme!)

Esta entrada ha sido dictada por David Fermosel y sufridamente redactada por un servidor.