martes, 1 de julio de 2008

De aquella manera

9:30 hora Zulu, nuestros intrepidos caballeros del zodiaco (a David se le acaba de ir la pinza) pusieron rumbo a la Venecia de Oriente, también demoninada fosa séptica. Equipados con sus pulseras anti-mosquitos y un video de Felix Rodriguez de la Fuente. Contrataron los servicios de una REmera, tras cuarenta minutos de imágenes inolvidables y olores penetrantes, en el peor de los sentidos, pudieron observar nuestros labradores del zodiaco (de verdad que está muy mal) como la vida en los canales discurre a otra velocidad.




Librada esta batalla, nuestros ganaderos del zodiaco (me está dando miedo) pusieron rumbo a la estación de largo recorrido de autobuses de Suzhou. Molinilla empapado en sudor auyentó a todos los chinos de la parrilla de entrada y David perdió los papeles, literalmente (con la dirección del hotel de Shanghai). A la llegada a Shanghai, nuestros carnicoeros del zodiaco (le voy a dar la pastilla ahora mismo) buscaron raudos y ávidos una conexión a Internet. Tras varios intentos, no había más opción que dividirse. Mientras Moli cuidaba de los equipajes con la diligencia debida, David se pasó una escalera de incendios, una lavandería de un hotel y de repete una sala con conexión a Internet y una impresora... ¡salvados!

Al llegar a su bucolico hotel de los años 30 (desde este año no se debe haber abierto esta habitación), nuestros ferreteros del zodiaco (¿que hacemos con este chico?) pusieron rumbo al Bund, la Torre de la Perla de Oriente.


Antes de llegar a su destino (esta vez con un video de Jara y Sedal) libraron un ataque contra los samurais epilépticos. Vibrante y monótono el ataque terminó en el final, es decir al otro lado.


Ya en la ofcina de tickets de la Torre, se dieron cuenta de que había entre 10 y 30 opciones de entrada. Escogieron una de ellas, sin saber muy bien cual. Ya arriba, unas vistas impresionantes.


Aún sin saberlo tenían entrada al museo. Unas vistas también impresionantes... aunque de otro modo.


Una vez abajo, nuestros charcuteros del zodiaco (menos mal que ya me queda poco), decidieron reponer fuerzas y vino a confirmarse lo que ellos ya sospechaban: las servilletas no existen en China.


Para terminar la entrada de hoy, unas certeras y escuetas pinceladas de nuestros camino de vuelta: ataque epiléptico, luces, gente pidiendo, luces, ofertas libidinosas, luces, vendedores ambulantes, más luces... esta ciudad solo tiene luces.


Buenas noches, los fruteros del zodiaco (¡salvarme!)

Esta entrada ha sido dictada por David Fermosel y sufridamente redactada por un servidor.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Que david esta fatal de mal, es algo que se yo desde hace muuucho tiempo, pero lo de "fruteros del zodiaco" me parece terrorifico...

Me parece a mi que no estais bebiendo suficiente agua, o no estais normoglucemicos, porque la entrada de hoy es preocupante...

Impresionantes videos....

Se os echa de menos in crescendo!

Besos

Nana

Gontxo dijo...

Que grande! Muy buenos todos esos epitetos, ya hubiera querido Aquiles ser un guerrero del zodiaco.

Y cojonudo ese final del ultimo video.

jajaja!

Anónimo dijo...

David es una ventaja que tengas a Moli para poder grabar los videos con cierta perspectiva desde las alturas, ya que todos sabemos que moli es mas alto que los rascacielos chinos, cosa que queda demostrada en el segundo video :P.

Un abrazo fuerte, al mas puro estilo teletubbie, se os extraña mucho cabrones de mierda!!!!

David S

Javier Molina dijo...

En nada nos teneis allí para mortificaros con 1000 historietas