Fué una fría tarde de octubre a mediados de noviembre cuando nuestro proyecto de viaje a China sufrió su, hasta ahora, momento más negro.
Resulta que hay un tipo, que más que un tipo es un amigo. Al cual para no desvelar su identidad vamos a llamarle Jaimón. Ya que si la gamba grande es gambón, el Jaime grande debe ser Jaimón.
Jaimón, llegó esta fría tarde y nos anunció que había aprobado las oposiciones de la carrera diplomática y que si nos queríamos ir a Taiwan con él. ¡Esto sin avisar ni nada! y con la agravante de aprobar las oposiciones a la primera. Nosotros que le echábamos algún añito más para que se las sacara y coge el tio y a la primera de cambio aprueba... vergonzoso.
La amenaza que el viaje a Taiwan representaba hacia nuestro proyecto de viaje a China era clara. Debido a la proximidad de los dos destinos, de ir a Taiwan en Noviembre ya nos podíamos olvidar de China.
El caso es que en un primer momento la oferta de Jaimón nos hizo tilín, ya que en su favor tenía el alojamiento en casa de la hermana de Jaimón que se encontraba allí por motivos oscuros... tan oscuros como puede ser la típica beca en Taipei.
En contra tenía el que, si bien Taiwan es el sitio donde se fabrica absolutamente todo, nosotros estábamos buscando otra cosa... y aunque la Gran Muralla China sea muy grande, no llega a Taiwan. A esto hay que sumarle que al ser la Gran Muralla China, está en China como su propio nombre indica. Por cierto en China no la llaman Gran Muralla China, ellos la llaman Gran Muralla a secas.
En este momento de duda nos encontrábamos, mirando billetes de avión, concretando fechas e intentando conciliar fechas con todos los que íbamos a ir. A la vez que intentábamos conseguir los mejores precios posibles. Todo esto para ir a Taiwan ya que en este momento China estaba descartado.
Pero una vez más, fue David quien vino a poner cordura en la situación, y es que se habían tenido que cambiar las fechas en numerosas ocasiones y ya se nos echaba el día de salida encima, por lo que el precio de los billetes se había disparado. Motivo por el cual decidimos no ir.
Yo estaba alucinando, ¡resultaba que David había sido la voz adulta! Esto significaba que muchas cosas estaban cambiando... el tiempo no pasa en balde y la gente se hace mayor.
Fué una lástima no poder ir a Taiwan con Jaimón, pero de haber sido así ahora mismo no estaríamos hablando de China.
Resulta que hay un tipo, que más que un tipo es un amigo. Al cual para no desvelar su identidad vamos a llamarle Jaimón. Ya que si la gamba grande es gambón, el Jaime grande debe ser Jaimón.
Jaimón, llegó esta fría tarde y nos anunció que había aprobado las oposiciones de la carrera diplomática y que si nos queríamos ir a Taiwan con él. ¡Esto sin avisar ni nada! y con la agravante de aprobar las oposiciones a la primera. Nosotros que le echábamos algún añito más para que se las sacara y coge el tio y a la primera de cambio aprueba... vergonzoso.
La amenaza que el viaje a Taiwan representaba hacia nuestro proyecto de viaje a China era clara. Debido a la proximidad de los dos destinos, de ir a Taiwan en Noviembre ya nos podíamos olvidar de China.
El caso es que en un primer momento la oferta de Jaimón nos hizo tilín, ya que en su favor tenía el alojamiento en casa de la hermana de Jaimón que se encontraba allí por motivos oscuros... tan oscuros como puede ser la típica beca en Taipei.
En contra tenía el que, si bien Taiwan es el sitio donde se fabrica absolutamente todo, nosotros estábamos buscando otra cosa... y aunque la Gran Muralla China sea muy grande, no llega a Taiwan. A esto hay que sumarle que al ser la Gran Muralla China, está en China como su propio nombre indica. Por cierto en China no la llaman Gran Muralla China, ellos la llaman Gran Muralla a secas.
En este momento de duda nos encontrábamos, mirando billetes de avión, concretando fechas e intentando conciliar fechas con todos los que íbamos a ir. A la vez que intentábamos conseguir los mejores precios posibles. Todo esto para ir a Taiwan ya que en este momento China estaba descartado.
Pero una vez más, fue David quien vino a poner cordura en la situación, y es que se habían tenido que cambiar las fechas en numerosas ocasiones y ya se nos echaba el día de salida encima, por lo que el precio de los billetes se había disparado. Motivo por el cual decidimos no ir.
Yo estaba alucinando, ¡resultaba que David había sido la voz adulta! Esto significaba que muchas cosas estaban cambiando... el tiempo no pasa en balde y la gente se hace mayor.
Fué una lástima no poder ir a Taiwan con Jaimón, pero de haber sido así ahora mismo no estaríamos hablando de China.

No hay comentarios:
Publicar un comentario