5 de la mañana (GMT + un porron) en Leo Hostel, dos lechones que se hacen llamar David y Javi, a falta de disponer de nombres chinos por el momento se comienzan a preparar para una gran aventura. Tienen un día por delante para llegar y disfrutar de la Gran Muralla.
Ante la diversa oferta de viajes organizados, decidimos no hacer ninguno, queríamos algo auténtico. En las proximidades de Beijing existen diversos tramos visitables de este monumento, el ás visitado suele ser Badaling, cuya principal crítica es la masificación, ya que todas las visitas guiadas llevan a esta parte. Existen muchos tramos, pero no todos son visitables ya que debido al mal estado de estos suele estar prohibido el acceso a los mismos.
Nosotros decidimos visitar dos trozos que por las pocas vistas que tenía, en algunos momentos podíamos ver varios km de muralla a nuestro alrededor sin un solo alma.
Comenzamos Jinshanlan para hacer los teóricos 10 km que la unian con Simatai, pero no quiero adelantar acontecimientos.
Volvamos a Beijing, donde nuestros dos amigos ya se disponian a abandonar su habitación, para comprar agua antes de comenzar la aventura. Una vez en el hutong vivimos una estampa que no tenía nada que ver con el día anterior. Muy poca gente en la calle y los comercios con cacharros humeantes en las puertas, ofreciendo viandas a modo de desayuno, mañana profundizaremos en este punto.

Una vez salimos del hutong. nos dirigimos al metro del que podemos destacar lo cómodo y rápido del mismo, aunque como el de Madrid se ve que no hay otro (Aunque por aquí hay un tal Gayandong y quien sabe como puede acabar esto). Nos bajamos en la estación de autobuses de largo recorrido, lo de autobuses es por lo que allí había, autobuses, y lo de estación no puedo explicarlo, porque aquello era un descampado en mitad de la ciudad sin orden ni concierto.
Este autobus nos acercó a Miyu, desde donde cogimos un "taxi" y vivimos unas experiencias que no tienen desperdicio. Este vehículo cuya conductora hacía uso del freno de mano para detenerlo y que parece ser que solo disponia de marchas impares (ya que la china no consiguió meter ninguna de estas aunque puso su empeño en ello) como os muestra el vido siguiente:
Pese a la conducción de los chinos, conseguimos llegar a la Gran Muralla, donde nada más comenzar a andar vivimos uno de los fenómenos más desesperantes de este pais, los vendedores ambulantes. En esta zona no son tantos, pero como se te ocurra devolver el saludo o dar conversación a uno, puede estar siguiendote un buen rato ofreciendote: "ice water", "cola", "beer" o "shirts". Pero si no les haces caso terminan dejándote tranquilo y puedes disfrutar del entorno que te rodea.

Es alucinante, estar en esa muralla y ver que todo lo que te rodea es vegetación. solo ves eso, la muralla y árboles, ni un solo alma a la redonda, ni caterreras, ni pueblos ni nada.
Des puesd e las dos primeras horas caminando, subiendo, bajando, subiendo, bajando, subiendo.... Estábamos empezando a notar el cansancio. Algunas de estas cuestas eran más bien empinadas, superando los 60 grados en algunos casos y teniendo que hacer uso de las manos para sujetarte ya fuera bajando o sbiendo, bajando o subiendo...

El tiempo pasaba y dejábamos una torre para ir hacia la siguiente, ya sin saber muy bien cuantar llevábamos o cuantas quedaban para nuestro destino final. El calor empezaba a ser sofocante, pese a una niebla constate que parece no levantarse nunca, estábamos sudando muchísimo por lo que no podíamos parar de beber agua para idratarnos. La sensación es bastante peliaguda, nos encontrábamos en medio de los dos puntos de salida de la muralla, sin un solo alma alrededor. Realmente tienes la sensación de que si pasa algo, no hay forma de llegar hasta donde estas. Aunque hay que reconocer que los móviles tenían plena covertura en toda la muralla.
Finalmente nos vimos en situación de tener que comprar agua a los vendedores, que por supuesto hacían su agosto, pero no nos engañemos, en estas situaciones, lo que te pidan, lo vale.
Un pequeño problema con un tirón en mi pierna nos los puso de corvata. Aún no podíamos ver el final del camino y la única referencia que teníamos es que quedaba una hora de caminata, subiendo y bajando, subiendo y bajando... Gracias al botiquín de la Nana que David lleva siempre en medio pudimos solucionarlo rápidamente para seguir caminando.
Como es lógico, llegamos al final, al límite de nuestras fuerzas. La guía Lonley Planet decía que eran 10 km pero no especificaba que eran 10 km hasta el cambio de una zona a la otra de la muralla y que había otros 10 km hasta la salida.

Realmente ha sido un experiencia increible, pero mentiría si no reconociera que de puro cansancio, hacia el final de la caminata, lo hemos pasado mal. Como resultado hemos tenido un dolor de cabeza bestial, seguramente por el cansacio y la insolcaión de tirarse tropecientas horas al sol. Pero despues de un sueño estamos bien y dispuestos a darlo todo mañana para traeros noticias nuevas.
Recomendaciones para los valientes que se atrevan a hacer este recorrido:
1.- paciencia. Es mejor ir con calma, haciendo paradas a la sombra de las torres, que desfondarse nada más empezar.
2.- Agua, mucha agua. Por el consumo que nostros hemos hecho en un día de calor, recomendaría en 5-6 litros por persona.
3.- Es posible y dado lo complicado del terreno, pasar noche en la misma muralla o proximidades con tienda de campaña. Quizas sea mejor que hacerlo todo de golpe.
Es alucinante, estar en esa muralla y ver que todo lo que te rodea es vegetación. solo ves eso, la muralla y árboles, ni un solo alma a la redonda, ni caterreras, ni pueblos ni nada.
Des puesd e las dos primeras horas caminando, subiendo, bajando, subiendo, bajando, subiendo.... Estábamos empezando a notar el cansancio. Algunas de estas cuestas eran más bien empinadas, superando los 60 grados en algunos casos y teniendo que hacer uso de las manos para sujetarte ya fuera bajando o sbiendo, bajando o subiendo...
El tiempo pasaba y dejábamos una torre para ir hacia la siguiente, ya sin saber muy bien cuantar llevábamos o cuantas quedaban para nuestro destino final. El calor empezaba a ser sofocante, pese a una niebla constate que parece no levantarse nunca, estábamos sudando muchísimo por lo que no podíamos parar de beber agua para idratarnos. La sensación es bastante peliaguda, nos encontrábamos en medio de los dos puntos de salida de la muralla, sin un solo alma alrededor. Realmente tienes la sensación de que si pasa algo, no hay forma de llegar hasta donde estas. Aunque hay que reconocer que los móviles tenían plena covertura en toda la muralla.
Finalmente nos vimos en situación de tener que comprar agua a los vendedores, que por supuesto hacían su agosto, pero no nos engañemos, en estas situaciones, lo que te pidan, lo vale.
Un pequeño problema con un tirón en mi pierna nos los puso de corvata. Aún no podíamos ver el final del camino y la única referencia que teníamos es que quedaba una hora de caminata, subiendo y bajando, subiendo y bajando... Gracias al botiquín de la Nana que David lleva siempre en medio pudimos solucionarlo rápidamente para seguir caminando.
Como es lógico, llegamos al final, al límite de nuestras fuerzas. La guía Lonley Planet decía que eran 10 km pero no especificaba que eran 10 km hasta el cambio de una zona a la otra de la muralla y que había otros 10 km hasta la salida.

Realmente ha sido un experiencia increible, pero mentiría si no reconociera que de puro cansancio, hacia el final de la caminata, lo hemos pasado mal. Como resultado hemos tenido un dolor de cabeza bestial, seguramente por el cansacio y la insolcaión de tirarse tropecientas horas al sol. Pero despues de un sueño estamos bien y dispuestos a darlo todo mañana para traeros noticias nuevas.
Recomendaciones para los valientes que se atrevan a hacer este recorrido:
1.- paciencia. Es mejor ir con calma, haciendo paradas a la sombra de las torres, que desfondarse nada más empezar.
2.- Agua, mucha agua. Por el consumo que nostros hemos hecho en un día de calor, recomendaría en 5-6 litros por persona.
3.- Es posible y dado lo complicado del terreno, pasar noche en la misma muralla o proximidades con tienda de campaña. Quizas sea mejor que hacerlo todo de golpe.
7 comentarios:
Madre del amor... sin comentarios... Impresionantes fotos, que sindudamente a toro pasado os haran sentir que ha merecido la pena, pero criaturas, no os olvideis que hoy es vuestro segundo dia China, y que queda mucho por ver y por andar... Como se os ocurre desfondaros asi? Pa habernos matao! Un dolor de cabeza y un tiron en la pierna es lo minimo que os podia haber pasado si habeis estado subiendo y bajando cuestas y escaleras durante mas de 20 km... Me duele el cuerpo solo de pensarlo... Cuidaros mucho, y sed prudentes...
Nana
Hola Deivid. Al final es verdad lo de Txina. Pensé que estabas en Gandía. Viendo tus comentarios sobre la Gran Muralla he entendido el anuncio aquel de Bruce Lee: be water my friend!
Respecto a la conducción, me parece genial que lleve las 2 manos al volante.
Da recuerdos a Mao Ne Sa.
Cuídate y disfruta (en ese orden).
EcoAntonio
os lo dije.... en momento de crisis PIENSA EN COMO ACTUARÍA YO, CHORIZO pan y asiento.
Muy buenas las fotos e impecable el vídeo.
Un saludo, y vuestro sufrimiento hizo que España pasara de cuartos en el último penalti contra Italia, los fantasmas se alejan, pero Luis sigue, dita sea.
Cuidadín
Lionell Hurt abogado desde su nueva ubicación
Tremendo.
Realmente estáis como putas chotas. Pero de toda la historia, creo que lo que más acojonaba era el taxi loco, que no sé para qué pintan lineas en el suelo.
Ale, a ver si llegáis a este ritmo hasta el final...
No hay ninguna historia con geishas de esas??
Joe, maravillosa esta entrada. Con sus ratos de coña, y luego impresionante lo de la Gran Muralla.
Nos estamos partiendo el culo con vuestros comentarios, sois unos cracks!
Para vuestra traquilidad comunicaros que ya estamos en plenas facultades físicas pese a que hoy hemos tenido también un buen tour, aunque ni por asomo comparable al de ayer.
Muchas gracias por vuestros comentarios!!
y gracias a Leo Hostel por proporcionarnos Internet gratis para teneros informados. Esperamos poder seguir este ritmo el resto del viaje.
Besos y abrazos de David y Moli desde China
Joder Moli, viendo como te adelanta un autobús mientras tú mismo adelantas, con línea continua y esa visibilidad, me alegro de que no sufrierais ningún percance!! Veo que la Gran Muralla no os venció, seguid así, que leeros es una ilusión... Y avísad cuando comais perro o taortuga o algo así!! Un abrazo desde España!!
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